El ahohado más feo del mundo

El ahogado más feo del mundo Aunque no dejaban que nos juntáramos con los niños de la acera de enfrente, no podían vigilarnos todo el día. Vladimir y yo nos las arreglábamos, para escaparnos a jugar con los muchachos de la cuartería, algunos, aunque no eran mayores que nosotros, tenían mucho más “calle”. Aprendíamos algo […]

