La Turbina fue un barrio nacido alrededor de un lago, en Ciego de Ávila, Cuba. Su nombre provino de una vieja maquinaria instalada para intentar drenar las aguas que inundaron una antigua mina de balastro. Con el tiempo, alrededor de aquel lago creció una comunidad con sus personajes, sus costumbres, sus secretos y una manera muy particular de contar lo que allí ocurría.
El universo de La Turbina nace de ese lugar y de su memoria, en un territorio literario donde la realidad y la imaginación se confunden. Algunos relatos parten de hechos, personajes o recuerdos que alguna vez existieron; otros nacen de rumores, exageraciones y leyendas repetidas durante años. Todos han sido transformados por la ficción.
Cuentos de la Turbina: Los ahogados nunca mueren y Leyendas de la Turbina: Rumores que nunca mueren son dos libros distintos, unidos por un mismo barrio y por las historias que sobrevivieron a quienes comenzaron a contarlas.
51 respuestas
Mientras los leía, sentí que cada página tenía algo especial que me hacía conectar con la historia y sus emociones. De esos cuentos que terminas de leer, pero que se quedan contigo un ratito más. Gracias por tus letras!
Muchas gracia, aprecio mucho tu comentario!
Me gustan mucho tus cuentos los disfruto porque me recuerdan nuestra tierra.
Un fuerte abrazo
Gracias. Recordar es volver a vivir, me alegra que puedas revivir buenos recuerdos.
Felicidades, Alberto. Me encantan tus cuentos y tu página. Espero disfrutar de muchas más de tus leyendas.
Muchas gracias Martha, me alegra que disfrutes del mundo mágico de la Turbina
Excelente página, tanto por su contenido como por su exquisito e intuitivo diseño. Felicidades.
Muchas gracias. Aprecio mucho la opinión del maestros
Hola Alberto. Mis más sinceras felicitaciones por esta publicación, que no pone en bandeja a tu Macondo de la cubanía. Espero disfrutar mucho leyendo tus cuentos geniales. Un abrazo.
Muchas gracias, por seguir tan de cerca las leyendas de La Turbina
¡Ah! Que rabia leer esto y encontrar que cometí un error tonto. Quise decir: «Que —nos— pone en bandeja».
Gracias, se entiende, no te procupes.
Excelentes cuentos, van a tener mucho éxito , felicidades, mi querido Alberto 🌺🌹🥰
Gracias, tu apoyo a La Turbina la hace mágica