Alberto Barceló:
del mundo mágico de la Turbina
Alberto Barceló (29 de octubre de 1954, Ciego de Ávila, Cuba) es médico, salubrista y escritor cubano-español. Nació y creció en el antiguo barrio de La Turbina, un lugar que décadas más tarde se convertiría en el territorio esencial de su obra literaria.
Desde pequeño se alimentó de una trama viva de culturas, gestos y silencios, y aprendió temprano que la memoria se hereda de la tierra. En La Turbina convivió con un mundo en el que lo íntimo, lo espiritual y lo colectivo se confundían; un universo poblado de personajes singulares, rumores, leyendas, creencias populares, prejuicios, solidaridades y secretos familiares.
Al mismo tiempo, su entorno familiar le permitió transitar por otros espacios sociales, culturales y religiosos de Ciego de Ávila, una ciudad cuya diversidad también contribuiría a formar su mirada.
Se graduó de médico en 1981 y completó su formación en salud pública en 1989. A partir de entonces desarrolló una extensa carrera académica e internacional. Durante diecisiete años se desempeñó como asesor regional para las Américas en la Oficina Sanitaria Panamericana de la Organización Mundial de la Salud, con sede en Washington, D. C.
Está vinculado a la Universidad de Miami desde 2005 y actualmente es profesor asociado voluntario y asesor académico en la Escuela de Medicina Miller. Fue profesor durante cinco años en la Universidad Federal de Juiz de Fora, Brasil, y profesor invitado en la Universidad de Alicante, España, y en la Pontificia Universidad Católica de Chile. A lo largo de su carrera profesional ha sido autor de numerosos artículos científicos, informes técnicos y monografías en el campo de la salud pública.
La medicina y la literatura, aparentemente distantes, terminaron confluyendo en su manera de observar a las personas. Su experiencia como médico y salubrista contribuyó a construir una mirada sobre la condición humana desde el cuerpo y la palabra, atenta tanto a las circunstancias sociales que moldean la vida como a los deseos, contradicciones, temores y silencios individuales.
Su relación con la escritura comenzó mucho antes de sus libros de ficción. En su juventud obtuvo una mención en el Seminario Nacional de Estudios Martianos como coautor del ensayo Martí y el Partido Revolucionario Cubano. Durante aquellos años escribió y dirigió también varias obras de teatro presentadas en festivales estudiantiles.
Décadas más tarde retomó formalmente la creación literaria. Cursó estudios de narrativa en Fuentetaja, en el Barrio de las Letras de Madrid, bajo la dirección de la escritora española Gloria Fernández Rozas. Participa asimismo en el Club Literario de la Biblioteca de Miami Beach, coordinado por el escritor colombiano Jaime Cabrera González.
En 2026 publicó Cuentos de la Turbina: Los ahogados nunca mueren, primera entrega de un universo narrativo construido a partir de recuerdos de infancia, adolescencia y juventud transformados por la ficción. Ese mismo año publicó Leyendas de la Turbina: Rumores que nunca mueren, obra que amplía ese territorio literario y se adentra en los rumores, mitos y leyendas que sobreviven en la memoria colectiva.
Sus relatos no pretenden ser una reproducción documental del pasado. Como explica el propio proyecto literario de La Turbina, hechos y ambientes reconocibles son transformados por la imaginación hasta desdibujar las fronteras entre lo vivido, lo recordado y lo inventado. (Cuentos de la Turbina) Son, en buena medida, memorias que insistieron en ser dichas hasta encontrar voz.
La trayectoria personal y profesional de Barceló lo ha llevado a residir en lugares muy distintos: Cuba; Mozambique y Esuatini, en África; Ottawa y Fredericton, en Canadá; Madrid, España; y Washington, D. C., y Miami Beach, en Estados Unidos. El contacto con diferentes países, culturas y formas de entender la vida amplió su mirada sobre la condición humana, pero nunca borró el territorio primero de su memoria.
Después de recorrer el mundo, su literatura terminó regresando al barrio donde todo había comenzado.
Actualmente reside en Miami Beach, Florida, y continúa escribiendo y desarrollando el universo literario de La Turbina.
